El que una bañera desagüe en diferente sentido en cada hemisferio, es una leyenda urbana. Como tú mismo intuyes, la fuerza de Coriolis es despreciable en una masa de agua tan pequeña.
La causa del remolino es que, a menos que el agua esté en perfecto reposo (en cuyo caso desaguaría sin remolinos, o tal vez entonces la fuerza de Coriolis tuviese un efecto apreciable), siempre habrá pequeñas corrientes internas, simplemente por las turbulencias que se originaron durante el llenado y que permanecerán durante mucho tiempo, o por el propio flujo de aire en la habitación, o lo que sea. Y eso sin mencionar que la geometría de la bañera debería ser perfectamente regular y simétrica. Basta una ligera perturbación del reposo y la simetría total para que el flujo de agua hacia el desagüe se desvíe ligeramente hacia un lado, y este efecto se realimenta positivamente formando un remolino cada vez más acusado. Es como mantener una bola en equilibrio en la cima de un cono, una ligera perturbación la inclinará hacia un lado u otro, y a partir de ahí seguirá por ese lado cada vez a mayor velocidad.
Naturalmente, la perturbación inicial (que puede considerarse aleatoria) es la que decidirá si el remolino será dextrógiro o levógiro, y no la fuerza de Coriolis que es despreciable frente a esas turbulencias internas.
Tú mismo puedes hacer el experimento (yo lo hice ante una persona que creía el mito de los hemisferios), de llenar varias veces una bañera para dejarla vaciarse después, mirando el sentido de giro en cada caso, y comprobar que no siempre se forma el remolino en el mismo sentido. Yo tuve suerte, y con sólo hacerlo dos veces ya salió diferente, lo que convenció a mi interlocutor.
respondido
el 18/01/11 a las 23:10
Zzz
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